
La hidalguía universal fue una condición propia de todos los naturales u originarios del Señorío de Vizcaya, Guipúzcoa y el Señorío de Ayala, por el mero hecho de serlo. Se trató de una construcción bastante compleja que, entre los siglos XV y XVII, se concretó y extendió en las instituciones y sociedades de las provincias vascas y la Monarquía Hispánica. Y, poco a poco, el concepto, jurídico y social, trascendió e impregnó la mayoría de ámbitos de la realidad de Guipúzcoa, Vizcaya, Ayala y, en muchos casos, del Imperio. Sus repercusiones fueron incontables y de calado en estructuración social, economía y actividad mercantil, cuadros de la administración, mentalidad colectiva o cultura jurídica y organización jurisdiccional. Esta obra analiza las transformaciones de la hidalguía universal de la Baja Edad Media al siglo XVII, que fundamentaron la evolución de las pruebas de hidalguía y los hidalgos que las realizaron.