
«Centro y periferia» ha sido uno de los modelos dominantes en las humanidades y las ciencias sociales en el último medio siglo. Surgido a mediados del siglo XX, cuando especialistas en desarrollo y ordenación del territorio intentaban explicar cómo ciertas ventajas se concentran en unos lugares y se pierden en otros, fue adoptado en los años setenta y ochenta del pasado siglo por sociólogos e historiadores, que extendieron la metáfora a la autoridad cultural y la integración política. A finales del siglo xx, el modelo entró en la historia antigua y la arqueología como un incentivo para reflexionar sobre las dinámicas entre los polos metropolitanos y sus áreas circundantes, sobre la circulación de bienes e ideas y sobre los radios de acción de la administración.
Este volumen invita al lector a pensar con el modelo y también contra él cuando las fuentes lo pidan. Tómese su título como una pregunta abierta, en diálogo con las contribuciones que lo integran. Son éstas, y la evidencia que las sustentan, las que dejamos en manos del lector, en la esperanza de contribuir a la continuidad de un discurso —el del estudio de la tradición jurídica romana— que aunque a veces se sienta en los márgenes, mantiene un lugar propio en el mapa de las humanidades.