
La Feria del Vino de Cambrils demostró una vez más que el vino es mucho más que un producto gastronómico. Es paisaje, memoria, cultura y relato. Así se puso de manifiesto durante la presentación y cata del libro Maria Sangenís , editado por Publicacions URV y escrito por la periodista y sumiller Ruth Troyano Puig, una actividad que reunió a público interesado en la literatura vinícola, la enología y el conocimiento del territorio.
El acto permitió descubrir la figura de Maria Sangenís, enóloga de la bodega Sangenís i Vaqué de Porrera, una de las protagonistas de la colección Retratos de vino . El libro sigue su trayectoria personal y profesional, profundamente ligada a la DOQ Priorat, y reivindica el papel de las personas que han mantenido viva la cultura del viñedo en una comarca marcada por el esfuerzo, la perseverancia y el aprecio por la tierra.
La presentación fue acompañada de la cata de Vall Por 2023 –coupage de cariñena y garnacha– que permitió a los asistentes acercarse, copa en mano, al universo que describe el volumen. Las explicaciones sobre la filosofía de la bodega, la singularidad de los suelos de pizarra y la importancia de variedades como la garnacha y la cariñena ayudaron a interpretar los vinos desde una perspectiva cultural y humana, más allá de la simple degustación. Tal y como se destaca en el libro, la calidad de los vinos del Priorat está estrechamente vinculada a su origen, al paisaje y al conocimiento acumulado por generaciones de viticultores.
La experiencia se enriqueció con la presencia simultánea de la exposición Retratos de vino , que mostraba imágenes inspiradas en los protagonistas de la colección. Las fotografías de Maoz Eliakim reforzaban visualmente el relato del libro e invitaban al visitante a adentrarse en la dimensión más humana del mundo del vino. Entre viñedos, bodegas y escenas de trabajo cotidiano, las imágenes dialogaban con los textos y convertían el espacio en un recorrido por los paisajes y las personas que definen la identidad vitivinícola del país.
La propuesta evidenció el acierto de incorporar actividades culturales a la programación de la Feria del Vino de Cambrils. Literatura, fotografía y cata se fusionaron en una misma experiencia para recordar que detrás de cada botella existen historias de vida, patrimonio y territorio. Un brindis por la cultura del vino que cautivó tanto a los amantes de la enología como a los lectores curiosos.