
El protagonista de esta historia llegó a Miami en 1961 desde Cuba con tan solo quince años, una moneda de diez centavos en el bolsillo y sin hablar inglés. Años después, era embajador de Estados Unidos en España y Andorra, poniendo la guinda a una gran trayectoria empresarial, política y diplomática y demostrando que a base de perseverancia y determinación se pueden conseguir grandes metas.
Eduardo Aguirre encarna el sueño americano. A los 15 años, llegó a Estados Unidos a través de la Operación Pedro Pan, el histórico programa para menores cubanos no acompañados. A partir de esos comienzos, construyó una carrera notable que conectaba la banca, el gobierno y la diplomacia.
De 2005 a 2009, Aguirre fue embajador de Estados Unidos en España y Andorra. A lo largo de sus cinco décadas de carrera, ha ocupado cargos de liderazgo en diversos sectores, incluyendo tres nombramientos confirmados por el Senado en la Administración del presidente George W. Bush: director de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) y presidente del Banco de Exportación-Importación de Estados Unidos.
Antes de ingresar en el servicio público, disfrutó de una carrera de 34 años en la banca, retirándose como presidente del Banco Privado Internacional de Bank of America.
España le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, y ha recibido los más altos honores civiles de la Santa Sede y diversos estados. Nuevo título de la colección Emily Dickinson, (Instituto Franklin), ya disponible.