Cuarenta años de planes, programas y políticas públicas. Un espacio natural catalogado como el humedal más importante de Europa. Y, sin embargo, una brecha persistente entre los objetivos declarados de sostenibilidad y la realidad que los datos muestran sobre el terreno. Ese es el punto de partida —y también la provocación— de este libro.
El desarrollo territorial en el ámbito de Doñana, de Jesús Mª Sánchez González, parte de una premisa metodológica tan sencilla como exigente: si no se mide, no se puede corregir. Y en Doñana, durante décadas, se ha planificado mucho y se ha medido muy poco. El autor lo documenta con rigor: desde el Plan Director Territorial de Coordinación de los años ochenta hasta el Marco de Actuaciones de 2023, ninguno de los grandes instrumentos de planificación implementó un sistema de indicadores operativo, vinculante y sostenido en el tiempo.
Sánchez González, doctor por la Universidad Pablo de Olavide y con experiencia en gestión pública local, construye para este estudio un sistema propio de indicadores de sostenibilidad a escala municipal. No un marco teórico, sino una herramienta concreta, calibrada con datos reales, que mide el estado del territorio en tres dimensiones: social, económica y ambiental. Las variables estudiadas abarcan desde la dinámica demográfica y la renta declarada hasta los recursos hídricos subterráneos, la huella de carbono y los usos del suelo.
El resultado es un retrato complejo, lleno de claroscuros. Doñana presenta dinamismo demográfico —impulsado en gran parte por la inmigración vinculada a la agricultura intensiva— y una riqueza inmobiliaria que sorprende en un territorio con niveles de renta declarada comparativamente bajos. Al mismo tiempo, los indicadores ambientales dibujan tendencias preocupantes: sobreexplotación de acuíferos, artificialización acelerada del suelo y una huella de carbono que supera la media.
