
Plantea una visión integral del envejecimiento, entendiendo que el aumento de la esperanza de vida solo adquiere verdadero valor cuando va acompañado de salud, dignidad, participación social y bienestar. La obra propone superar una concepción meramente cronológica de la vejez para reconocerla como una etapa diversa, marcada por las trayectorias personales, las desigualdades acumuladas, los vínculos familiares, las políticas públicas y las oportunidades de desarrollo. El libro se estructura en cuatro grandes bloques que abordan, respectivamente, los marcos de justicia y gobernanza, la salud y los cuidados, el bienestar psicológico y los vínculos, y el papel de las comunidades y los territorios en la construcción de una longevidad con sentido. Desde un enfoque interdisciplinar, se defiende que la calidad de vida en la vejez depende de la interacción entre factores sanitarios, sociales, culturales y emocionales, destacando la necesidad de combatir el edadismo, fortalecer la autonomía y promover el buen trato. Asimismo, la obra se apoya en una sólida trayectoria investigadora centrada en la prevención del deterioro cognitivo, la reserva cognitiva, las intervenciones no farmacológicas, la reminiscencia positiva y el bienestar psicosocial. Estas investigaciones respaldan la importancia de la detección precoz, la innovación tecnológica y la transferencia del conocimiento a la comunidad. En conjunto, el volumen constituye una propuesta científica y humanista que invita a profesionales, investigadores, gestores y ciudadanos a construir sociedades capaces de garantizar que la longevidad no solo signifique vivir más años, sino vivirlos con salud, sentido, participación y dignidad.