Nueva Publicación de UPSA Ediciones: La libertad desde la verdad, medio de configuración de la plenitud del hombre. Labor educadora de lo humano en el pensamiento teológico de Olegario González de Cardedal

Septiembre, 15, 2026

Juan Carlos Milla Cuarto

Nueva Publicación de UPSA Ediciones: La libertad desde la verdad, medio de configuración de la plenitud del hombre. Labor educadora de lo humano en el pensamiento teológico de Olegario González de Cardedal
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Entender la educación como bella tarea que nos ayuda a ser hombres verdaderos posibilitando desde la lumbre del amor el alumbramiento al ser, favorece ir naciendo poco a poco a la luz, al reino de la verdad y la libertad, al reino del espíritu donde el hombre es capaz de dejar atrás su dependencia y su ignorancia. Según D. Olegario González de Cardedal, en el doble modelo de hombre y de sociedad que surge de la educación, la propuesta de enseñanza cristiana presenta en la cultura líquida y digital actual “opciones fundamentales de sentido ante la existencia, opciones que derivan de la libertad y arraigan en la actitud última de la persona frente a la historia y el destino humanos”. D. Olegario pondrá gran empeño en una educación que favorezca la apertura del hombre a Dios, que significa la abertura a todas las fuentes del ser, provocando la liberación de la propia libertad con todos sus dinamismos. La relación con Dios posibilita al hombre descubrir su propia autonomía y a la vez vivirla no como frontera natural hacia la nada, sino como vocación personal hacia el todo. La labor de la teología incluye la misión de seguir proclamando la palabra Dios, sin desnaturalizaciones, y pronunciar ante Él preguntas que versen sobre Él o que surgen desde Él, porque todas las realidades del ser, el mundo, el futuro, la historia, la vida, la muerte, la libertad, que en muchos momentos hemos podido comprender desde su autonomía, sin embargo, pueden estar reclamando un poder que les asigne una verdad y belleza que contengan definitividad y permanencia. Las respuestas obtenidas en el depositum fidei que atesora la Iglesia, son decisivas para calmar la búsqueda de los hombres en todo tiempo y lugar. Invocar a Dios e interpelar a Dios, posibilitará al teólogo ofrecer en el proceso educativo razones de sentido a las preguntas antropológicas, escatológicas, estéticas y éticas del hombre posmoderno.

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