
El jueves 10 de septiembre se inauguró en la sala Jalón Ángel la muestra 'Jalón Ángel más allá del estudio', una exposición que celebra el centenario de la apertura del Estudio Jalón Ángel en Zaragoza. En el acto, lleno de público, además, se presentó una exquisita publicación de Ediciones USJ (Universidad San Jorge), un libro que lleva el mismo título que la exposición y que repasa la figura del fotógrafo y su trayectoria profesional y personal, ilustrado con una selección de cien fotografías.
Con un corpus de 40 fotos, muchas de ellas inéditas, más un positivo y su cámara personal en una vitrina, la exposición hace un recorrido retrospectivo por la trayectoria vital, profesional y humana de Jalón Ángel, una de las figuras más relevantes de la fotografía española del siglo XX. La muestra reúne una selección de imágenes que permiten comprender la amplitud de una obra que fue mucho más allá del retrato de estudio y que constituye hoy un testimonio visual excepcional de la sociedad de su tiempo.
Dividida en secciones temáticas, la muestra ofrece una selección de algunos de los temas más representativos del fotógrafo: postales de Zaragoza, realizadas en 1928, cuando apenas llevaba dos años instalado en la ciudad. Estas imágenes ofrecen una mirada atenta y precisa sobre el paisaje urbano zaragozano, entendido no sólo como escenario monumental, sino también como espacio cotidiano, emocional y compartido; retratos de estudio, por donde pasaron multitud de familias zaragozanas, mostrando la intrahistoria de un retrato colectivo de diferentes décadas; el retrato institucional, con fotografías, por ejemplo, de la Familia Real de Alfonso XIII o de los príncipes Juan Carlos y Sofía de Grecia; comercios e industrias, establecimientos, talleres, fábricas, escaparates, empresas y espacios de trabajo; el origen del Grupo San Valero, donde el mismo estuvo implicado, convencido de que la formación profesional, la cultura y el conocimiento podían contribuir a dignificar la vida de las personas con menos recursos; sus viajes personales por España, Francia, Italia y Marruecos, donde la cámara se desplaza hacia paisajes urbanos con toques costumbristas; y, por último, sus amigos y su entorno familiar, que permiten descubrir su memoria doméstica dándole una dimensión más íntima y cercana.
Sus fotografías tienen armonía y un lenguaje que puede entender cualquier espectador que se acerque a su obra, sin perder el grado de sofisticación de su «catálogo». Algunas están reproducidas a color, siendo un acierto para la parte expográfica. Hay vida en cada fotografía, incluso en las que no está representada la figura humana. Uno se puede adentrar y transportar a esos lugares y épocas, para vivir por unos segundos otra vida, y volver a la realidad poder ver cómo esas calles se han transformado, a la vez que nuestra mirada.
Alabar la ingente labor de los comisarios de la muestra, Pilar Irala y Ramón Albero, que además han digitalizado más de 5.000 fotografías y documentos, que van mostrando al público de manera muy bien tematizada y seleccionadas en cada exposición que realizan. Si la familia de Jalón Ángel tuvo la generosidad de donar estas «joyas» de trascendencia histórica-artística, el impulso de la directora del archivo, junto al buen hacer del técnico han puesto en valor la magnitud del legado. Nuestro protagonista dejó una herencia no sólo material, sino también inmaterial, ya que formó a multitud de fotógrafos que desarrollaron profesionalmente el oficio principalmente en Zaragoza, Huesca y Logroño.
Para que perciban la relevancia, la muestra forma parte de la programación oficial de PHotoEspaña 2026, un festival de fotografía referente de España y en Europa.
'Jalón Ángel: más allá del estudio' presenta así a un creador polifacético. Su obra tiene la calidad del artesano que sabe muy bien su oficio, la creatividad del artista con un estilo único y propio, y la del ser humano que captura de forma consciente lo que acontece a su alrededor y proyecta su mirada hacia el futuro.
SERGIO MURO